Jorge Rodríguez asegura que el racismo es un “karma para el espíritu” de quienes lo expresan
El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, aseguró este domingo que el racismo representa un «karma para el espíritu» y una acción que «mancha el alma» de quienes se expresan bajo esos términos.
Durante una alocución transmitida por VTV, el parlamentario manifestó que el racismo “es la peor manifestación de algo que no puede ser considerado humano”.
“Nos sentimos profundamente orgullosos de llevar sangre india, de llevar sangre negra, de llevar sangre europea porque eso es lo que somos los venezolanos”, afirmó.
Rodríguez señaló que, pese a los descalificativos, seguirán convocando «al amor y al encuentro», reiterando que el racismo solo logra “mancillar y ensuciar” a quien lo práctica.
“Esas expresiones de racismo no hacen sino mancillarles, mancharles, ensuciarles el alma al que se quiera expresar de esa manera”, agregó
En relación a la peregrinación convocada por la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, el diputado indicó que se trata de un llamado a la “unión, al encuentro, al abrazó y a la solidaridad” y que busca dejar de lado tanto “las banderas políticas como las consignas”.
Asimismo, subrayó la importancia de que el país pueda avanzar sin las limitaciones de las sanciones internacionales. «Hemos avanzado mucho en estos 100 días de gestión de la presidenta encargada. Si con el levantamiento de solo 14 sanciones ya se nota que la economía se está dinamizando, imagínense si con la unión nacional logramos que se levanten todas», puntualizó.
“Que Venezuela pueda decir que podemos participar de cualquier actividad económica, de cualquier actividad internacional, sin las cadenas de las sanciones”, sentenció.
En contexto
Las declaraciones del jefe del Legislativo se producen en referencia a las expresiones racistas proferidas contra la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, durante un acto de la dirigente opositora María Corina Machado en Madrid. En dicho evento, se escucharon gritos de «¡Fuera mona!» durante la presentación del cantante Carlos Baute, quien alentó a la multitud a corear la consigna.
Previamente, la Embajada de Venezuela en España fijó posición frente a las declaraciones del cantautor Carlos Baute contra la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. En un comunicado oficial suscrito por la embajadora Gladys Gutiérrez, la delegación diplomática calificó dichas expresiones como una «manifestación inaceptable de discurso de odio».
El documento oficial resalta que Venezuela es una nación de raíces mestizas y diversas, subrayando que cualquier intento por «degradar, deshumanizar o estigmatizar» esa pluralidad representa “una agresión directa a la esencia misma de lo venezolano”. En este sentido, la misión indicó que el uso de estas expresiones que, según dijo, “evocan prácticas históricas de deshumanización y racismo”, no solo resulta “moralmente reprochable”, sino que es “políticamente regresivo y profundamente contrario a los valores que defendemos como nación”.
Ante estos hechos, la embajada expresó sus “más sinceras disculpas” al pueblo de España, señalando que dicha sociedad conoce por su propia historia “el horror del fascismo y de los crímenes de odio”. El comunicado también extendió estas disculpas a todas las personas que pudieron “sentirse ofensivas”, enfatizando que tales palabras “no representan” la cultura venezolana.
Para la delegación venezolana, resulta “aún más grave” que este tipo de expresiones se dirijan contra una mujer, al considerar que estos hechos “configuran una forma de violencia política basada en la misoginia y el racismo”, y subrayó que esto “no puede ser relativizado bajo ninguna circunstancia”.
“Llamar ‘mona’ a una mujer constituye un acto de deshumanización incompatible con los principios del derecho internacional de los derechos humanos y con los estándares mínimos de convivencia democrática”, expone el documento. En este punto, denunció “categóricamente” los hechos y reafirmó que las mujeres venezolanas, en su rol como “figuras históricas y políticas”, no pueden ser objeto de “discursos de odio”.
Finalmente, la misión diplomática denunció “la instrumentalización del espacio público para la difusión de mensajes de odio, exclusión o violencia simbólica”.
“Venezuela reafirma su compromiso con la defensa de los valores universales de igualdad, respeto y justicia, así como con la promoción de una convivencia basada en el reconocimiento de la diversidad como riqueza y no como motivo de discriminación”, concluyó.


