John Barrett afirmó que las fases de transición se mantienen pero los terremotos las retrasarán
El encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, afirmó este miércoles que el plan de tres fases de la administración de Donald Trump para el país —centrado en estabilización, recuperación y transición— continúa vigente, pese al impacto del doble terremoto ocurrido hace una semana, que deja un saldo oficial de 2.295 fallecidos.
Durante una rueda de prensa virtual con medios nacionales e internacionales, Barrett señaló que la estrategia de Washington «permanece intacta«, aunque reconoció que el desastre natural modificó temporalmente las prioridades. «El presidente y el secretario Rubio han expuesto un plan de tres fases para Venezuela que permanece intacto», afirmó. Agregó que la hoja de ruta «se ve un poco distinta ahora después del devastador terremoto», pero aseguró que el objetivo sigue siendo impulsar la recuperación económica. «Volveremos a centrarnos en esta inversión y la recuperación de la economía para los ciudadanos venezolanos que realmente merecen una vida mucho más próspera con sus ingresos petroleros y que los recursos de este vasto y rico país sean mejor absorbidos por su pueblo», expresó.
Acompañado por el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis Donovan, Barrett sostuvo que la infraestructura petrolera y gasífera no resultó afectada por los sismos, por lo que las inversiones y el flujo de recursos continuarán. Explicó que los ingresos derivados de esa cooperación permanecen bajo supervisión del Departamento del Tesoro estadounidense y estarán disponibles para financiar proyectos de reconstrucción, vivienda, saneamiento, salud y generación eléctrica. «La producción seguirá con las inversiones de los EE. UU. y el sector privado de todo el mundo», aseguró, reseña Efecto Cocuyo.
El diplomático indicó además que la asistencia humanitaria enviada por Estados Unidos ya supera los 300 millones de dólares e incluye equipos especializados de búsqueda y rescate, hospitales de campaña, refugios temporales, sistemas de agua potable y saneamiento, además de apoyo logístico para atender la emergencia.
Por su parte, Donovan afirmó que las autoridades venezolanas han respondido favorablemente a las solicitudes de la administración estadounidense para agilizar la ayuda humanitaria. Según dijo, no han encontrado obstáculos relevantes en la distribución de insumos médicos destinados a atender a los 11.267 heridos y 12.841 damnificados reportados oficialmente. «Tenemos una fuerza increíble, logística, que nos deja llegar a casi todos los lugares. No hemos tenido problemas porque el gobierno tenga la intención de acelerar la respuesta», sostuvo. Agregó que, tras consultas con organizaciones humanitarias y no gubernamentales, tampoco han recibido reportes sobre bloqueos significativos al ingreso o distribución de la asistencia.
Los funcionarios informaron que los rescatistas estadounidenses permanecerán desplegados en las zonas más afectadas, especialmente en La Guaira, mientras el gobierno venezolano considere necesaria su presencia. Donovan destacó que los primeros siete días posteriores a un terremoto son determinantes para localizar sobrevivientes y resaltó la rápida instalación de un hospital de campaña por parte de Samaritan’s Purse, que comenzó a atender pacientes 36 horas después del desastre.
Asimismo, señalaron que durante al menos las próximas diez semanas continuarán apoyando las labores de asistencia en los refugios temporales. De acuerdo con las cifras que manejan, hay 189 edificios colapsados y otras 173 viviendas con daños en las zonas más golpeadas. «Seguiremos con ellos en las siguientes semanas, para poder asistir y ayudar y apoyar al gobierno venezolano. Hay más vidas que salvar. También hay más suministros que se pueden distribuir y estaremos combinando esfuerzos para apoyar al pueblo de Venezuela», afirmó Donovan.
El jefe del Comando Sur también informó que el Departamento de Guerra estadounidense desplegó un contingente de 2.000 personas en La Guaira. De ese total, 310 especialistas provenientes de Miami, Los Ángeles y el condado de Fairfax participan directamente en las operaciones de búsqueda y rescate, mientras el resto se encarga de la distribución de suministros y apoyo logístico. «También tenemos un complemento muy grande de vehículos y de embarcaciones para poder ayudar a las operaciones en Venezuela», indicó.
Donovan reiteró que Estados Unidos mantendrá su apoyo «por tierra, por mar y por aire» mientras continúen las labores de emergencia. «Seguiremos haciendo hasta que este trabajo se termine y, en cuanto terminemos, nosotros nos iremos de Venezuela y regresaremos a nuestras operaciones y operativos normales en esta región de América Central y Suramérica y el Caribe», concluyó.


