El dramático testimonio de hombre que sobrevivió a los terremotos con su esposa
Francisco Soto, un sobreviviente de los terremotos en La Guaira, contó cómo sobrevivió junto con su esposa luego de que se desplomara el edificio en el que vivían.
«Vivimos en el piso 7, es un edificio de nueve pisos. Ese día teníamos pensado ir a los tambores, pero mi esposa sufre de claustrofobia y al final nos quedamos en el apartamento para ver el juego», recordó en conversación con Shirley Radio.
«Ya estábamos instalados para ver el juego y en eso sonó la alarma que le sonó a todo el mundo, yo dije ‘Que alarma tan rara’ porque fue un pito muy diferente a lo que suena una notificación. Apenas iba a ver el teléfono empezó a temblar y yo le digo a mi esposa ‘oye, está temblando’ y todo pasó muy rápido, porque el temblor empezó más fuerte, y cuando vi que el edificio empezó a tambalearse y se cayó el televisor dije ‘esto es un terremoto’», indicó.
#4Jul | Francisco Soto relató cómo fue rescatado de los escombros junto a su esposa en La Guaira tras el doblete sísmico del #24Jun.
La pareja cayó desde el piso 7 durante el desplome de su edificio, pero sobrevivió luego de que un sofá cama sostuviera la columna que cayó sobre… pic.twitter.com/OigWbHXbCS
— El Diario (@eldiario) July 4, 2026
Destacó que cuando empezó todo no tuvo mayor tiempo para refugiarse. «No me quedó de otra que abrazar a mi esposa y el edificio se vino abajo. Fue una caída piso por piso. De por sí, cuando vi el edificio, la manera como cayó, yo no sé como sobrevivimos porque se iban aplastando los demás pisos. A nosotros nos quedó el piso 8 arriba, más parte de la terraza».
«Nosotros quedamos en lo que llaman el triangulo de la vida. Está la placa, la columna que sostenía esa placa y el sofá cama. Esa columna la sostenía el sofá cama y la columna sostenía a la placa. Esa columna estaba sobre la pierna de mi esposa, era difícil la resistencia que ella tuvo porque tuvo ese peso encima durante tantas horas», describió.
«Yo estaba encima de ella y con la pierna fracturada trataba de movilizarme para darle espacio a ella, pero me era difícil porque yo tenía el mesón, porque la cocina se me vino encima. Prácticamente estábamos en agonía, por la falta de aire, la deshidratación, el dolor, el desespero», acotó.
Sin embargo, indicó que no fue hasta el día siguiente que empezó a escuchar voces. «17 horas estuve yo, gracias a Dios en la mañana escuché voces, empecé a pegar gritos y empezó el tema del rescate. Mi esposa sí duró más porque su rescate fue más difícil. El primer grupo que llega son Los Ángeles de la Autopista, tuvieron que sacarnos con las manos. Yo en ese momento les digo ‘pero búscate una maquinaria’ y me responde ‘olvídate de eso ahorita, eso va a aparecer como dentro de tres días’».
«No sé de donde saqué fuerzas, pero mi esposa me dijo ‘vamos papi, tú puedes’ y no sé de donde saqué fuerzas y yo mismo me tuve que fracturar más la pierna, el dolor fue espeluznante, pero logré sacarla. El rescate duró mucho porque no contaban con las herramientas. Se encontraron una madera y la picaron a serrucho, se turnaban y ahí duraron como cuatro horas», concluyó.


