Miguel E. Rosas L.: Atención Deportiva para Todos

Desde hace varios años hemos visto en ascenso la privatización y mercantilización de la actividad deportiva, específicamente en las disciplinas practicadas por menores, lo que está dejando atrás un objetivo crucial: sacar del ocio a los niños, independientemente de la condición social.
Hoy en día vemos como academias privadas se han adueñado de las instalaciones deportivas públicas, con el permiso y complacencia de las instituciones gubernamentales que son las que deberían tomar el control. Esta situación limita las posibilidades de muchos niños de bajos recursos económicos para ingresar a dichas academias. Para ello, se necesita una inversión importante de dinero que a los representantes se les hace cuesta arriba costear.
El objetivo final del deporte menor se distorsionó, tanto es así que los entrenadores e incluso algunos representantes ven al niño como una mercancía valiosa que los «pueden sacar de abajo» sin importarle la salud mental del niño. Vemos que hasta pagan más para que el entrenamiento sea personalizado, dedicándole más tiempo a esos niños y por supuesto utilizando las instalaciones publicas para ello.
Muchas veces los representantes caen en el juego de esas academias cuando les dicen que su hijo tiene talento, sólo para que éstos se emocionen y sigan contribuyendo a la mercantilización; la mayoría de los casos no llegan a ser firmados por ninguna organización.
Preocupa la cantidad de niños en las barriadas que no pueden acceder a las actividades deportivas. El Estado tiene la obligación de atender a dicha población. Es necesario crear un programa deportivo que los incluya y crear un cronograma en el uso de las instalaciones deportivas públicas donde -todos- puedan tener acceso.
Contenido Patrocinado / Recomendado para ti


